viernes, 14 de febrero de 2014

Purín de ortigas, fertilizante y repelente natural.

Este ha sido mi primer año en fabricar mi propio purín de ortigas casero. Provisto de unos guantes gruesos y unas tijeras de mano, de las de podar, recogí alrededor de 2 kilos, las puse a macerar  y al cabo de unos cuantos días ha estado listo para envasar.
Mi principal motivo para elaborar este caldo de ortigas son los dichosos pulgones y sus ataques a lo bestia. No tengo intención de utilizar ningún tipo de insecticida químico ni tampoco remedios caseros basados en jabones o sustancias derivadas de los cigarrillos. Es por esto por lo que he decidido probar y experimentar con el purín de ortigas, que, por otra parte, es un magnifico fertilizante si se utiliza en el riego de las plantas.
Al ser natural no deja residuos ni degrada la tierra. Todos son ventajas, salvo que no tiene un olor muy agradable.

La ortiga (Urtica Dioica)
El ingrediente principal son las ortigas. La ortiga mayor es una planta herbácea perenne de cepa ramificada de la familia de las urticáceas y también se la conoce, entre otros nombres, por la hierba de los ciegos, ¿Adivináis porque?, pues sí, porque aunque no la veas sabes que te has tropezado con ella por la irritación que provoca en la piel, debido a unos pelos que contienen un ácido que provoca urticaria, escozor y reacciones alérgicas. Por eso hay que ir provisto de unos buenos guantes a la hora de recolectar ortigas.
 ¿Donde podemos encontrar ortigas?
 Si vives en el campo puede ser relativamente fácil dar con ellas, suelen aparecer en campos no cultivados, caminos, lugares húmedos y ricos en residuos orgánicos. Si vives en ciudad puedes acudir a una herboristería  donde se puede encontrar ortiga seca en bolsas.
A la hora de recoger las ortigas directamente del campo, es recomendable hacerlo con unas tijeras y cortar por la base de la planta, dejando la raíz intacta para que vuelva a salir. Si se arranca del tirón, además de que la planta queda anulada, tendremos que limpiar la tierra y cortar la raíz antes de ponerlas a remojo.

Elaboración del purín:
Purin de ortigas
Ortigas en remojo.
Una vez recolectadas las ortigas frescas o compradas las secas (también se puedes poner a secar las frescas) podemos empezar con la elaboración del purín de ortigas. Debemos poner a macerar en agua las plantas. Una medida stándar, por llamarla así, puede ser 10 litros de agua por cada kilo de ortigas. Si se utilizan ortigas secas la proporción será 250/300 gramos por 10 litros de agua. A la hora de meterlas en el agua se pueden echar enteras o bien troceadas o arrancar todas las hojas y desechar el tallo. Esta labor puede ser muy costosa por lo que no pasa nada si se echan enteras ya que al final del proceso hay que filtrar el caldo, eliminando los restos vegetales que puedan quedar, para poder utilizarlo en el pulverizador.


El contenedor no debe ser metálico, ya que, debido al óxido, puede echar a perder la maceración.
En este caso hemos utilizado un cubo de plástico negro. Colocar el recipiente en un lugar que no le de el sol de manera directa, para que el agua no se evapore. Puede estar destapado, yo lo tenía con la tapadera colocada de manera que quedaba un hueco para la entrada de aire.

En el interior hemos colocado las ortigas, algunas a trozos, otras enteras, en total, alrededor de 2 kilos y hemos colocado unos 18 litros de agua, hubiera echado 20 pero no me cabían más.
El agua no debe ser del grifo (que tenga cloro), lo ideal es agua de lluvia, de manantial o si no puede ser, dejar el agua del grifo unos días al aire libre para que el cloro se evapore.
El agua clorada inhibe la proliferación de las bacterias encargadas de descomponer las ortigas y producir el nitrógeno.

Preparar purin de ortigas.
Ortigas macerando
Ahora solo queda dejarlo reposar removiéndolo una vez al día, si puede ser, para que el oxígeno entre por toda la mezcla.

Filtrar y envasar:
Una vez listo el purin, o bien cuando hay terminado el proceso de fermentación, o bien cuando creamos conveniente, llega la hora del filtrado y envasado. Si se va a utilizar con pulverizador es necesario filtrar bien el caldo para que no queden restos sólidos que obstruyan la boquilla.
Se puede utilizar un trapo viejo como puedes ver en el vídeo (al final del post) para facilitar la tarea.
Una vez filtrado y envasado en recipientes que podamos cerrar bien se debe guardar en sitio fresco y oscuro, protegido de los rayos del sol. De esta forma se podrá utilizar una larga temporada

¿Cuando está listo el purín de ortigas? ¿Cuanto tiempo debe de permanecer en agua?
Estas son las preguntas del millón. 
El proceso de fermentación termina cuando ya no sale espuma al remover las ortigas, a partir de aquí la mezcla va perdiendo propiedades por lo que es conveniente filtrar y envasar. Ahora bien, ¿se puede interrumpir el proceso de fermentación y envasarlo cuando nos convenga? Pues parece ser que sí. Hay quien realiza preparaciones cortas de 4-5 días, incluso menos, para utilizarla, principalmente como repelente o fungicida. Sin embargo, las preparaciones largas de 2-3 semanas se utilizan más como fertilizantes y abonos estimuladores.
El tiempo de fermentación puede variar según en que zona nos encontramos, las cantidades e agua y ortigas que hayamos puesto en la mezcla y sobre todo la temperatura ambiente. Con una temperatura baja tardará más en fermentar que con temperaturas altas.

Proceso de fermentación. ¿Qué ocurre durante el proceso?
Las ortigas poseen  unas sustancias que atraen a las llamadas "bacterias fijadoras de nitrógeno". Estas bacterias ayudan a las plantas a asimilar el nitrógeno generando nutrientes y numerosos beneficios, como el desarrollo del follaje, el tamaño , el peso de la planta etc.
Durante el proceso de descomposición y fermentación se pueden distinguir 3 etapas:


-Etapa Primaria o de Disolución: Comprende los 2 a 3 primeros días desde el inicio del proceso
En esta etapa las propiedades repelentes de la planta quedan disueltas en el agua, por lo tanto se la puede usar para alejar plagas.
La descomposición es casi nula.
No hay Nitrógeno
No hay bacterias

-Etapa Intermedia o Nutritiva: Dura desde los 3 días aproximadamente, hasta el final de la descomposición del material, sin incluir este ultimo momento.
La descomposición aumenta con el aumento de las bacterias, las cuales empiezan a fijar el nitrógeno, hasta un cierto punto, sobre el cual el nitrógeno a falta de materia prima, empieza a ser utilizado por las mismas bacterias, quienes lo devuelven a su estado inicial (no aprovechable para las plantas)
Aumento de N° de bacterias
Aumento de concentración de Nitrógeno (en un determinado momento empieza a disminuir)
Descomposición muy activa.

-Etapa Final: Se produce cuando las bacterias han descompuesto el 100% del material (ortiga)
El nitrógeno a disminuido generalmente hasta desaparecer.
Las bacterias están en su máxima concentración
Ya no hay descomposición.
Etapa con la mayor homogeneidad del preparado.

A partir del conocimiento de las etapas que se suceden en la fermentación nos podemos orientar a la hora de saber cuando es mayor la concentración de nitrógeno o de bacterias en el purín de ortigas. De esta manera podemos valorar cuando lo vamos a envasar para utilizar según nuestras necesidades.

Si lo que queremos es que tenga una mayor concentración de nitrógeno, a la hora de utilizarlo, el porcentaje de descomposición vegetal debe de ser del 50%.
A partir de ese momento las bacterias empezaran a ser tantas que el material no alcanzará para todas y empezaran a utilizar el nitrógeno, el cual comenzara a disminuir lentamente.
Si lo que buscamos es una alta concentración de bacterias el momento será cuando la descomposición llegue al 100%. ¡Atención! Después de ese momento, si dejamos pasar el tiempo, las bacterias irán muriendo poco a poco y el purin no servirá para nada.

Purín de ortigas con 2/3 días de maceración

Purín con una semana de fermentación
Propiedades y ventajas:
-Repelente de insectos por vía foliar. a los pulgones y otros bichos no les gusta el olor de las ortigas.
-Reforzador y bioestimulante tanto por vía foliar como radicular, sobre todo en épocas donde el clima no acompaña.
-Ayuda en la prevención de algunas enfermedades provocadas por hongos y bacterias.
-A través del riego regula los ciclos de nitrógeno, evitando posibles carencias de tan valioso nutriente para nuestras plantas.
-Evita la clorosis férrica, ya que posee una elevada riqueza en Fe (Hierro)
-Cultivada entre las plantas aromáticas, estás aumentan el tenor en los aceites vegetales.
-El purin de ortigas es rico en calcio, potasio y nitrógeno.
-Promueve la formación de clorofila.
-Favorece la actividad microbiana del suelo.
Una de las grandes ventajas del purín de ortigas es que no deja residuo alguno al tratarse de un producto natural.
Se puede utilizar durante todo el año, prácticamente con la totalidad de plantas y árboles que tengamos en el huerto. 
Es muy barato, incluso gratis.




Indicaciones y modos de aplicación:

-Abono y fertilizante natural.
-Repelente de insectos
-Preventivo contra mildiu.
-Activador del compost
-Se aconseja colocar ortiga cortada en el hoyo de plantación de los tomates.

Para su utilización generalizada tanto como fertilizante como repelente se tiene que diluir con agua, con una proporción de 1/10, por ejemplo, 1 litro de purín y 9 litros de agua.
Para aplicar directamente sobre las hojas como abono foliar, hay quien diluye todavía más el caldo, con proporciones 1/20 o más.
Si aplicamos directamente sobre la planta hay que tener en cuenta no hacerlo en las horas centrales del día cuando el sol está en todo su esplendor, sobre todo en épocas de calor, para evitar quemar las hojas y la planta. Se aconseja a última hora de la tarde.
Para recolectar los frutos de las plantas que hemos tratado con el purin, dejaremos pasar  4 o 5 días, más que nada por el olor que puede quedar impregnado.


Purin filtrado y envasado.

Video Elaboración Purin de Ortigas:



Video. Probando el Purin de Ortigas en el huerto casero:



Conclusiones:
Con respecto al purin de ortigas no hay una receta estricta, es decir, hay muchas variaciones a la hora de las medidas utilizadas las proporciones a la hora de aplicar en las plantas, pero sobre todo, a la hora de concluir el proceso de fermentación para utilizarlo como repelente o abono.
Pese a todo ello, una cosa está clara, al ser un producto totalmente natural todo el mundo que lo ha utilizado ha quedado satisfecho ya que no tiene efectos secundarios ninguno.
Estoy "ansioso", pese a lo mal que me caen, por la llegada de los pulgones para ver como reaccionan ante la prevención del caldo de ortigas.
Comentaré los resultados. Hasta la próxima.





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