viernes, 24 de diciembre de 2021

Ideas sencillas y no tan sencillas para hacer con madera.

 Hola amigos. Compartimos estas estupendas imágenes de trabajos realizados con madera.

La verdad es que nos encanta la madera, con ella se puede hacer de todo o prácticamente de todo y para muestra estas fotos en las que se pueden ver cosas sencillas y otras que requieren de una destreza profesional. A nosotros no seríamos capaces de elaborar ni la mitad de las cosas que podemos ver, pero por lo menos nos inspiran otros trabajitos.


Hay que aprovechar todo hueco disponible y la escalera da mucho juego para ello. Estupendos estos cajones organizadores.


Esta figura karateka es una idea muy original para sujetar nuestro celular.
Un excelente diseño de mueble cajonero. Sin palabras.


Aquí podemos ver dos modelos de viviendas para pájaros, uno más tradicional y otro más modernete que, desde luego, no parece disgustar al pajarillo...




Que os parece esta pila con el desagüe en remolino. Entretenida.
O esta estupenda idea para tener organizados e integrados los rollos de papel higiénico en el WC.







Yo el tiempo lo "domino"...bueno...que más quisiera.


Una idea genial a la hora de organizar calzado.






Una pared hecha con rodajas de troncos de diversos tamaño llena de personalidad la estancia...una pasada...





Los animales tallados en madera son auténticas obras de arte. 













Estupenda mesa-armario para la fresadora de madera. Un diseño inspirador.










Esperamos que os hayan gustado e incluso servido de idea para algún proyecto personal. Gracias por la visita. Hasta pronto.


Una puerta de exterior muy original con una combinación que nunca falla; hierro de forja y madera...



Tengo por organizar las herramientas del huerto y jardín. Esta me parece una buena idea...



A nosotros nos encanta el estilo rústico, como de cabaña de montaña. Esta mesita nos parece genial.





Fuente de algunas de las imágenes: Woodworking And DIY

domingo, 12 de diciembre de 2021

Como hacer árbol de navidad con palets reutilizados. Idea original.

 Hola amigos. Os presentamos otra chapucilla con madera de palets. Esta vez se trata de dos arbolitos navideños para poder colgarlos en la pared. Esperamos que os gusten.

Arbol de navidad con palets.

¿Qué necesitamos?

- Tablas de palet o de cualquier otro tipo.

-Bolitas decorativas

-Clavos o tornillos y pegamento (instantáneo, silicona, etc)

-Barniz protector o cualquier otra pintura al gusto.

Herramientas: Sierra de calar (o de mano) y taladro atornillador.

Estos arbolitos los hemos hecho con la intención de colgarlos en la pared, aunque, lógicamente también se pueden colocar de pie con una ligera modificación en la base.

Tienen 50cm en su parte más ancha y alrededor de 85cm de altura.

A continuación compartimos el vídeo del proceso de construcción de estos arbolitos por si os sirve de inspiración en algún proyecto similar:



Medidas
Estos arbolitos los hemos concebido para poder colocarlos colgados en la pared, encima de chimenea, por ejemplo. Por eso son de un tamaño manejable.
La tabla más ancha tiene 50cm y la altura total es de 85cm centímetro arriba centímetro abajo.

Arbol de palets

Es muy sencillo y rápido de hacer. Como veis tan solo se trata de unir unas cuantas tablillas de palet de forma escalonada y unirlas con otra tabla a lo largo. Nosotros hemos redondeado las esquinas para que no quede tan "palet" con líneas rectas.

Arbol navidad de madera

Por supuesto no debe faltar la estrella en lo alto del árbol. Para ello hemos recurrido a internet, hemos imprimido una imagen de estrella y la hemos copiado sobre el trozo de madera elegido...

Arbol navidad DIY

Árbol de navidad con palets.

Como podéis imaginar hay tamaños de bolitas de todos los diámetros. Para nuestros arbolitos hemos escogido unas discretitas y de colores rojo y verde ya que plateado y dorado no había en este tamaño. Lástima, era nuestra primera opción.

Hemos realizado los agujeros a la madera con ayudad de una corona del mismo diámetro que las bolitas y luego las hemos pegado con pegamento ya sea instantáneo de contacto o incluso silicona aplicad con pistola caliente.

Arbolitos de navidad.


Muchas gracias por la visita. Abrazos.

sábado, 4 de diciembre de 2021

Masaje pélvico para tratar la ansiedad.

 En la antigüedad, las mujeres con ansiedad, cambios de humor y depresión eran enviadas por sus maridos al médico, que les diagnosticaba una enfermedad llamada "histeria".

Su tratamiento se basaba en un "masaje pélvico" para conseguir el paroxismo histérico, hoy conocido como orgasmo.
Eran tantas las mujeres que empezaban a acudir a las consultas para recibir su "tratamiento para la histeria" que los médicos al final de la jornada laboral se encontraban agotados y con las manos acalambradas; por ello decidieron inventar un útil aparato que produjera vibraciones rítmicas y lograra con mayor facilidad y rapidez el paroxismo histérico en la paciente sin necesidad del común masaje manual: este es el origen del vibrador.
En aquella época se consideraba un aparato curativo, incluso las mujeres más ricas los tenían en sus casas para cuando sentían "brotes histéricos".
Tras la aparición de este aparato en las películas pornográficas, adquirió un matiz puramente sexual-erótico y comenzó a ser visto como un instrumento pecaminoso.
Hay una película que se llama "histeria" en ella cuentan toda la historia sobre este tema.


Visto en facebbok: BRAG: ciencia.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

La bicicleta de la libertad. Gino Bartali.

 EL SECRETO DE LA BICI DE BARTALI

Gino Bartali se murió en el año 2000 sin que nadie supiese su verdadera historia, la del corredor grandioso que dedicó dos años de su existencia a salvar la vida de ochocientos judíos. Para ello se valió de su bicicleta donde escondía la documentación necesaria para sacarlos de Italia. Y así, bajo la apariencia de simples entrenamientos, llevaba los papeles de un lado a otro. Nadie sospechaba en aquel momento de uno de los grandes mitos del deporte italiano, del hombre que había conseguido darle a Mussolini el Tour de Francia en 1938.

Gino Bartali escondió un secreto durante casi sesenta años. En el año 2000 se fue a la tumba con él y sólo un descubrimiento casual permitió conocer la dimensión humana que uno de los grandes ciclistas del siglo XX alcanzó durante la II Guerra Mundial. Nacido en la Toscana, en el seno de una familia humilde que se dedicaba a trabajar el campo, Bartali comenzó a correr gracias a que su padre le encontró trabajo en un taller de reparación de bicicletas. Su dueño, contento por el trabajo de Gino, le regaló una y le animó a que se entrenase. A partir de ahí las escarpadas carreteras de la región fueron su espacio natural, el lugar en el que maduraron las piernas que rivalizarían con las de Coppi en el duelo que dividió Italia años después.
Pero antes de que el Campionissimo y él protagonizaran algunos de los duelos más grandes de la historia del ciclismo Bartali estaba considerado como el ciclista del régimen de Mussolini. El Duce, en su delirio, soñaba con ver a un italiano derrotando a los franceses en el Tour y todas las miradas se volvieron hacia Bartali, que en 1936 ya se había adjudicado el Giro y era una celebridad en todo el país. En 1937 una caída frustró su misión. Había comenzado a brillar en la montaña, pero en el descenso del Col de Laffrey se fue por un puente. Sus compañeros, asustados por el accidente, se asomaron por el precipicio y le encontraron en el fondo, en el riachuelo. Se movía. Allí se ganó el sobrenombre del monje -debido a sus profundas convicciones religiosas- volador.
En 1938 cumplió con el sueño de Mussolini aventajando al segundo clasificado en más de veinte minutos. Cuando la carretera se empinaba, cuando el calor y el polvo secaban las gargantas Bartali no encontraba rival. Pero la II Guerra Mundial le dejó sin los años en los que se podría haber labrado un palmarés espectacular, cuando Coppi aún era un joven meritorio que corría a su lado.


Lo que nadie imaginaba es que en aquellos años oscuros Bartali, uno de los símbolos del Partido Nacional Fascista, era en realidad uno de los personajes claves de una organización dedicada a salvar la vida de los judíos italianos a los que los alemanes querían enviar a sus hornos crematorios. Gino Bartali seguía entrenándose y realizaba largas sesiones de entrenamiento por las carreteras de la Toscana o Umbría. Nadie podía suponer que en el cuadro de su bicicleta o debajo de su sillín transportaba documentos y pasaportes destinados a los judíos que se escondían en algunos de los monasterios italianos.
Bartali no despertaba demasiadas sospechas pese a que la guerra impedía cualquier competición y resultaba extraño ver a alguien entrenándose en aquel ambiente. Corría con ropa en la que se podía leer su nombre lo que le permitía recorrer kilómetros recibiendo los saludos efusivos de los soldados italianos, para los que era un auténtico ídolo. Y cuando una patrulla alemana le detenía la respuesta era sencilla: "Sigo trabajando para las carreras que vengan después". Y le dejaban marchar. Los ejércitos se habían acostumbrado a ver pasar a Bartali de un lado a otro en su bicicleta, subiendo y bajando montañas, cambiando continuamente de ruta. Era el correo perfecto.
En los conventos y monasterios la red organizada por Giorgio Nissim -con el apoyo de varios arzobispos- se dedicaban a elaborar los pasaportes destinados a salvar la vida de cientos de judíos y que Bartali transportaba jugándose la vida en aquellos viajes por las carreteras que conocía como nadie pero que le podían deparar una sorpresa desagradable en cualquier momento. Durante 1943 y 1944 el corredor toscano, el beato Bartali, se dedicó a esa misión sin que nadie le delatase. Acabó la guerra y aquellos entrenamientos kilómetros aún le valieron en su carrera deportiva porque con 32 años pudo ganar en 1946 el Giro y en 1948, con 34, se apuntó el Tour de Francia en una demostración colosal en la montaña ya que se impuso en siete etapas de aquella edición
Bartali se retiró a su tierra, a Florencia, y durante cincuenta años no dijo nada de su trabajo para ayudar a los judíos que habitaban Italia. Durante décadas quedó sobre él la etiqueta de haber sido el corredor de los fascistas. No le importó. Se murió en el año 2000. El mundo sólo descubrió su magnitud en 2003 cuando los hijos de Giorgio Nissim encontraron un viejo diario de su padre en el que detallaba la forma en que funcionó la red clandestina dedicada a conseguir documentos que salvasen la vida de los judíos.
Allí, en aquellos papelujos, se explicaban minuciosamente los viajes que hacía Bartali, los kilómetros que recorría, los papeles que escondía su bicicleta y, sobre todo, lo abnegado de su dedicación a la causa. Los Nissim contaron lo que su padre escribió y entonces empezó a cobrar sentido tanto entrenamiento en una época en la que costaba ver a un ciclista recorrer una carretera italiana. Italia descubrió a uno de sus grandes héroes. Los Nissim también contaron el dato más importante que escondía el diario de su padre: 800 judíos evitaron el viaje a algún campo de concentración de los alemanes gracias a las piernas de Gino Bartali.

Visto en: facebook

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Homenaje a la "BiblioBurro"

 Desde aquí, desde este modesto rincón, queremos rendir un pequeño homenaje a la "Biblioburro". Una excelente iniciativa llevada a cabo, allá por el 1997, por Luís Soriano. Un ejemplo de buena persona sin lugar a dudas. Haciendo frente a todo tipo de obstáculos recorre con sus dos burros; Alfa y Beto, recónditas regiones de Colombia, donde no llega la escolarización.

Muchas gracias Luís.



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