martes, 19 de febrero de 2013

Como hacer un horno de barro casero.


Disfruta de tus comidas al aire libre construyendo un horno de barro casero donde la comida sabe mucho mejor.
Todo un ejemplo de aprovechamiento de materiales reutilizados para una cocina sin dependencia de combustibles fósiles donde todo tiene un mejor sabor.


Como en todo hay que empezar por los cimientos, una buena cimentación garantizará la estabilidad del horno con el paso del tiempo.
En este caso se han utilizado materiales reutilizados ayudando al reciclaje. Unos bloques de hormigón usados bien asentados en tierra y luego se han colocado unas piedras para aumentar la altura de colocación del horno para que sea de fácil acceso a la hora de cocinar en él.


A continuación, encima de los cimientos, se coloca un anillo a base de mortero natural, es decir, mezclando arcilla y paja. Se forma una base lisa con un borde resaltado para que pueda albergar dentro tantas botellas de cristal se puedan colocar. Otra vez reciclando, en esta ocasión botellas de cristal.
Estas botellas formarán una capa aislante para evitar perdidas de calor por la parte inferior del horno.
Si se quiere, las botellas se pueden machacar (imprescindible utilizar gafas protectoras y guantes) para que no queden huecos.


Aquí los huecos que quedan entre las botellas se han tapado con la mezcla de arcilla y paja, formando una base solida y llana para la formación de la cúpula del horno.
Este horno es de aproximadamente unos 60 centímetros de diámetro y dentro podrá albergar, una vez finalizado, un par de pizzas de tamaño medio, uuummmmm


Ayudados por unos ladrillos reutilizados  se procede a la formación del arco que formará la entrada al horno.


Para unir los ladrillos se utiliza una mezcla de arena y arcilla. Los ladrillos son colocaos sobre un molde de cartón arqueado que sirve de guía.


Una vez finalizado la puerta del horno se procede a realizar la bóveda. Primero se realiza una bóveda provisional maciza con arena suelta y se envuelve en papel de periódico mojado, encima de esta bóveda provisional se le aplica una buena cantidad de mortero, por lo menos unos 10 centímetros de espesor. (arena arcilla en proporción 3/1). 

 Cuando la mezcla de arena y arcilla haya fraguado bien , se procede a la retirada de la arena por la puerta del horno.




*Nota sobre la puerta: la puerta es un 63% respecto de la altura de la cúpula, tiene 25 centímetros de altura por los 40 que tiene la cúpula. Estas medidas son importantes ya que permiten al horno respirar. La puerta se deja abierta mientras el horno se está calentando para que el aire fresco sea aspirado y el humo y el aire caliente puedan salir por la parte superior de la puerta.
Normalmente los hornos de mayor tamaño van provistos de chimenea, este también puede levar sin ningún problema o una pequeña puerta a modo de "disparo" para facilitar la ventilación.

Después de realizar la bóveda se procede a dar una capa de aislamiento a base de arcilla y paja, entre 5 y 10 centímetros. Se rodea todo el horno con esta mezcla a fin de conservar mejor el calor que se vaya produciendo en el interior del horno y maximizar el rendimiento del mismo.


 Por último se aplica una mano de arcilla para conseguir una superficie suave y proteger el horno de las inclemencias meteorológicas, alargando así su vida útil.


Ahora ya solo queda disfrutar de los buenos alimentos.


FUENTE: http://www.unavidalucida.com.ar
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