 |
| Imagen wikifaunia.com |
El dachshund ("perro tejón", en español), también
llamado teckel, dackel o perro salchicha, es una raza canina. Su peculiar
fisonomía se debe a una mutación genética conocida como bassetismo, que dota a
los ejemplares de unas extremidades cortas en relación con el tamaño del
cuerpo.
El primer club de la raza se fundó en Alemania en 1888, cuando se redactó el
primer estándar, aunque ejemplares de esta raza ya se habían presentado años
antes en exposiciones caninas en Inglaterra.
La popularidad de los teckel se ha debido en gran medida a ser una de las razas
preferidas por las monarquías europeas, incluida la de la reina Victoria, que
era particularmente entusiasta de esta raza.
La FCI decidió crear el Grupo IV sólo para esta raza, ya que a pesar de ser un
perro de madriguera, su carácter y constitución distan mucho de los basset
hound.
Cada año, cientos de salchichas se reúnen en varias ciudades del mundo para
celebrar festivales dedicados a esta peculiar e inconfundible raza.
Su forma es alargada y baja, con una cola larga y hocico estirado, orejas
largas y caídas, patas cortas y uñas negras. Estas patas cortas son quizás la
característica más reconocida de la raza y las que facilitan la caza en
madrigueras, que era su principal actividad dentro de la caza, donde se muestra
como un rastreador y muy valiente, y que no dudará en enfrentarse a un fiero
jabalí.
Grabado de una pareja de Dachshund.
Hay tres variedades, según la circunferencia torácica medida a la edad de 15
meses:
Estándar: peso máximo de 9 kg y una circunferencia torácica superior a 35 cm.
Miniatura: circunferencia torácica entre 30 y 35 cm.
Teckel para la caza del conejo: circunferencia menor de 30 cm.
Cada una de las variedades de tamaño puede presentar tres tipos de pelo:
De pelo corto.- El pelo debe ser corto, espeso, brillante, liso, bien pegado al
cuerpo, fuerte y duro; no debe mostrar zonas sin pelo. La cola con pelo fino y
tupido.
De pelo largo.- El pelaje está provisto de una capa externa de pelo liso, brillante
y bien pegado al cuerpo, se alarga debajo del cuello y en la parte inferior del
cuerpo, sobresale en las orejas y presenta en la parte posterior de las
extremidades un pelo claramente más largo en forma de plumas. El pelo más largo
se encuentra en la parte inferior de la cola, donde forma bandera.
De pelo duro.- Con excepción del hocico, las cejas y las orejas, tiene en todo
el cuerpo - mezclado con la capa interna de pelo - una capa externa con el pelo
pegado al cuerpo, espeso, áspero y grueso. En el hocico posee una barba bien
marcada. Las cejas son tupidas. En las orejas, el pelo es más corto que en el
cuerpo, casi liso. La cola con pelo bien desarrollado, uniforme y muy pegado.
Perros unicolores: Rojo, rojo-amarillo, amarillo, con o sin moteado negro. El
blanco no es deseable, pero en forma de unas pequeñas manchitas no es
eliminatorio. La trufa (parte terminal de la nariz) y uñas son negras, aunque
se permite el color rojizo-marrón.
Perros bicolores: Negro profundo o marrón claro, todos con marcas de fuego de
color rojo oxidado o amarillo encima de los ojos, a los lados del hocico y del
labio inferior, en el borde interior de las orejas, en el antepecho, en las
partes interiores y posteriores de las extremidades, en los pies, alrededor del
ano y desde aquí hasta un tercio o la mitad de la parte inferior de la cola. La
trufa y las uñas son negras en perros negros; en perros de color marrón, llevan
este mismo color. El blanco no es deseable, pero se admiten pequeñas manchas.
No son deseables marcas de fuego demasiado extendidas.
Perros manchados (arlequines, atigrados): El color básico es siempre un color
oscuro (negro, rojo o gris). Son deseables manchas irregulares grises o beige.
Ni el color oscuro ni el claro deben predominar. El color atigrado tiene rayas
más oscuras sobre un fondo rojo o amarillo. La trufa y uñas son como en el caso
de los perros uni o bicolores.
 |
| Imagen: alcacucha.com |
Se exagera mucho, demasiado, al afirmar que el teckel es testarudo y no se deja
educar. Sin embargo, puede existir alguna razón para juzgarlo así, tal vez su
pequeño tamaño lleva a cuidarlo más de lo debido y a transigir con sus
caprichos, los mismos que tienen la mayoría de cachorros, lo que luego en el
lenguaje popular se traduce en las proverbiales "cabezonerías" del
teckel, que se dan en casi todos los cachorros. Aparte de ello, la educación de
un teckel no es más difícil que la de cualquier perro. Al contrario. El teckel
es un perro muy inteligente, que aprende muy rápido, y de cachorro, igual de
cabezón que otras razas. Todos los perros tienden a dominar, a ser el líder de
la manada, y cuanto más inteligentes son más lo intentan. Una vez que
comprenden quién es el líder de la manada son perros dóciles, cariñosos,
protectores, sumisos en su justa medida, a la par que muy juguetones.
El teckel, de buenas líneas de trabajo, no es un sabueso en el estricto sentido
del término, pero como le viene de este su excelente olfato, puede hacer el
trabajo de un sabueso a su manera y de acuerdo con su pequeño tamaño. No es un
terrier propiamente dicho, pero trabaja a la perfección bajo tierra en la
madriguera, como lo haría un terrier, tampoco es un braco propiamente dicho,
pero puede hacer el trabajo de éste, de acuerdo con su tamaño.
No hay que igualar un perro de caza a otro, todos tienen sus ventajas y sus
inconvenientes, sus especialidades según su tamaño, pelo, etc. El teckel reúne
cualidades de casi todos los perros de caza y en manos de un buen cazador que
lo sepa adiestrar bien y que disponga de un terreno de caza de pelo y pluma y
quizás alguna madriguera, zarzas, jaras, matojos, un charco cerca y algún paso
de jabalíes, tendrá en el teckel un pequeño perro de caza que le levantara
cualquier pieza, pondrá algún zorro a tiro, dentro o fuera de la madriguera,
rastreará el rastro de sangre de: jabalí, corzo, ciervo, u otra pieza de caza
mayor durante kilómetros y kilómetros, por lo que conviene que, en este caso,
vayan atados en largo, pues debido a su tozudez, el perro seguirá el rastro
constantemente, con riesgo de perderse, aunque siempre vuelva al sitio de
partida, volviendo sobre sus rastros, pero pueden pasar muchas horas o incluso
días, cuando el amo ya no esté allí.
Conviene adiestrar al teckel para caza mayor o menor (solo una de ellas),
puesto que si vamos de caza menor y detecta un rastro de jabalíes, venados,
corzos, ciervos, seguirá el rastro hasta que le perdamos de vista,
despreocupándose de las piezas menores. Y viceversa; en caza mayor, no dudará
en seguir el rastro de liebres, conejos y perdices hasta localizarlas. Dado que
es un perro apto para ambas cazas y que el instinto le va a llevar a seguir
cualquier rastro de ambas, se debe educar para que se especialice única y
exclusivamente al tipo de caza que nos vamos a dedicar.
La raza es conocida por sus problemas de espina dorsal, debido a su columna
vertebral extremadamente larga y a sus costillas cortas. El riesgo de lesiones
puede empeorar en caso de sobrepeso. Para prevenir daños, es recomendable que
estos perros no salten ni suban y bajen escaleras. Cada vez es más evidente que
estos problemas son hereditarios, y los criadores trabajan en la mejora de la
raza.
Sin embargo, es sabido que estos perros, con una correcta educación deportiva,
no presentarían problemas en este ámbito. En especial si son animales que gozan
de grandes espacios donde pueden correr y saltar libremente. Son perros muy
ágiles de reflejos excepcionales que, sin embargo, por sus patas cortas no
alcanzan altas velocidades. En general son canes que no son propensos a
enfermedades siempre y cuando el dueño tenga un buen cuidado al momento de una
enfermedad, tanto como, llevarlo al veterinario, como siguiendo sus
instrucciones.
Por otro lado, la alimentación del teckel o perro salchicha es de suma
importancia. Si se le proporciona demasiada comida, el can engordará y tendrá
dificultades para su movilidad, y como consecuencia presentaría dolores de
espalda y con los años graves problemas de espina dorsal y hernias discales.
Aunque esta raza consume carne como cualquiera otra canina no quiere decir esto
que sólo debe alimentarse de esta. Es muy recomendable alimentar los dachshund
con alimentos balanceados ricos en proteínas y vitaminas, las cuales lo ayudan
a crecer de una manera saludable.
Esta raza también se distingue por ser excelentes perros caseros, especialmente
apropiados para vivir en residencias de reducido tamaño debido a su pequeña
estatura y buen temperamento.